Hanley Ramírez ingresó trotando al campo de práctica cerca de la
primera base, pasó por la segunda, disminuyó la velocidad cuando
llegó a su posición acostumbrada de campocorto y siguió su
camino.
Puede ser que no le emocione mucho su nuevo puesto, pero el
dominicano Ramírez es ahora un tercera base.
El ex campocorto estelar tomó el martes esa posición con los
Marlins de Miami por primera vez. Practicó con algunos rodados y
mostró que estaba dispuesto al cambio.
Cuando Ramírez salió del terreno de juego, se le preguntó si se
sentía bien con la nueva posición.
"Nunca dije que no lo haría", respondió. "Tengo una mentalidad
positiva. Me siento de maravilla".
Los Marlins quisieron llevar a Ramírez a la tercera base para
abrirle espacio a José Reyes, el campocorto estelar también
dominicano que firmó en diciembre un contrato por seis años y 106
millones de dólares. El nuevo entrenador, el venezolano Ozzie
Guillén, dijo la semana pasada que a su juicio Ramírez no había
aceptado el cambio de buena gana.
Mientras lanzadores y receptores comenzaban la pretemporada, la
práctica de Ramírez con un par de jugadores fue tan informal que la
dejaron de lado los directivos del equipo, incluido Guillén y el
presidente de operaciones deportivas, Larry Beinfest.
"¿Cómo le fue? ¿Tuvo algunas atrapadas?", preguntó Beinfest con
una sonrisa.
Varias roletas se le escabulleron a Ramírez y entre sus tiros
largos a la primera base hubo al menos uno descontrolado. Pero
nadie está llevando registros todavía y su mera presencia en la
tercera alivió el temor de que pudiera mostrarse reacio al
cambio. |